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Descripción
Vocalista: Marracash
Productor: Neffa
Compositor y letrista: Fabio Bartolo Rizzo
Compositor y letrista: Giovanni Pellino
Letra y traducción
Original
Ah ah. Ok, voglio vedervi ballare tutti, tutti.
Da sinistra a destra. Yeah, yeah, yeah, yeah, yeah.
Sappiamo fare i conti e la ginnastica, guardare il mare, respirare plastica.
Facciamo la rivoluzione se ci va, ma niente è come -stare nella macchina. -Dove?
Nella macchina, nella macchina.
Ma niente è come stare nella macchina, nella macchina, nella macchina.
Ma niente è come -stare nella macchina.
-Nato in salotto, cresciuto in armadio, lavoravo in cucina, in vacanza in solaio.
Una macchina fra tutto ciò che sognavo, mi dicevo andrò lontano da qui.
A livello acquistavo c'è un po' più che schiavo, mi ricordo acquistavo di seconda mano come un Cristo su un piano però cartesiano a 18 crocifisso così.
Corre forte, brilla come un dio, ha provato molte volte a salire su anch'io.
Ora in questo traffico di sogni che ci mette l'uno contro l'altro, c'è troppa frizione tra queste persone tutte con la mano sul -cazzo.
-Sappiamo fare i conti e la ginnastica, guardare il mare, respirare plastica.
Facciamo la rivoluzione se ci va, ma niente è come stare nella macchina.
-Dove? -Nella macchina, nella macchina.
Ma niente è come stare nella macchina, nella macchina, nella macchina. Ma niente è come stare nella macchina.
C'è chi odia la macchina e sbandiera in giro che nasca il crollo, nasca il crollo.
Dice da dentro lui sabota il mezzo che perde il controllo, perde il controllo.
Chi sta alla guida lo lascia parlare che serve anche il Zorro, serve anche il
Zorro. Anche se sei in una cabrio, fra, ci sei dentro fino al collo, fino al collo.
C'è chi sogna una macchina che renda l'uomo un po' più simile a una macchina.
Chi ne vorrebbe una del tempo per tornare al momento in cui l'uomo vivrà senza macchina.
Chi sta assieme a una tipa di cui non si fida vorrebbe quella della verità. Chi bloccato da quella burocratica sogna di aprire la sua nuova attività.
Chi va a piedi è testardo e nei ristici della macchina del fango i passeggeri mica sanno dove vanno, ci sono coccodrilli al caldo, in letargo.
Ma c'è chi vede che il paesaggio sta cambiando, che la macchina oramai non lo più traito, che davanti all'evidenza nessuno scende perché da sempre niente è stato mai più seducente.
-Via!
-Sappiamo fare i conti e la ginnastica, guardare il mare, respirare plastica.
Facciamo la rivoluzione se ci va, ma niente è come stare nella macchina.
-Dove? -Nella macchina, nella macchina.
Ma niente è come stare nella macchina, nella macchina, nella macchina. Ma niente è come stare nella macchina.
Andiamo in fila, andiamo dritti fino in fondo.
Non aspettiamo che qualcuno cambi mondo. Abbiamo fretta, abbiamo il tempo che ci sfugge.
Entriamo perché siamo -attratti dalla luce.
-Anche se è una cabrio, ci siamo dentro fino al collo, fino al collo.
Anche se è una cabrio, ci siamo dentro fino al collo, fino al collo. Anche se è una cabrio, ci siamo dentro fino al collo, fino al collo.
Anche se è una cabrio, ci siamo dentro fino al collo, fino al collo.
Thanks, really, really funky.
Traducción al español
Ja ja. Vale, quiero verlos a todos bailar, a todos.
De izquierda a derecha. Sí, sí, sí, sí, sí.
Sabemos hacer matemáticas y gimnasia, mirar el mar, respirar plástico.
Hagamos una revolución si queremos, pero no hay nada como estar en el coche. -¿Dónde?
En el auto, en el auto.
Pero nada como estar en el coche, en el coche, en el coche.
Pero nada es como estar en el coche.
-Nacido en la sala, criado en el armario, trabajado en la cocina, de vacaciones en el ático.
Un auto entre todo lo que soñé, me dije, llegaré lejos de aquí.
En el nivel que estaba comprando hay un poco más que un esclavo, recuerdo que estaba comprando de segunda mano como un Cristo en un plano cartesiano a los 18 crucificado así.
Corre rápido, brilla como un dios, intentó muchas veces atacarme también.
Ahora, en este tráfico de sueños que nos enfrenta, hay demasiada fricción entre estas personas, todas con la mano en la polla.
-Sabemos hacer matemáticas y gimnasia, mirar el mar, respirar plástico.
Hagamos una revolución si queremos, pero no hay nada como estar en el coche.
-¿Dónde? -En el auto, en el auto.
Pero nada como estar en el coche, en el coche, en el coche. Pero nada como estar en el coche.
Hay quienes odian la máquina y hacen correr la voz de que se acerca el colapso, se acerca el colapso.
Dice que desde adentro sabotea el vehículo que pierde el control, pierde el control.
Quien conduce le deja hablar que también hace falta el Zorro, el
Zorro. Incluso si estás en un convertible, hermano, estás dentro hasta el cuello, hasta el cuello.
Hay quienes sueñan con una máquina que haga al hombre un poco más como una máquina.
¿Quién querría volver al momento en que el hombre vivirá sin coche?
A quien esté con una chica en la que no confía le gustaría saber la verdad. Los bloqueados por la burocracia sueñan con abrir su nuevo negocio.
Los que van a pie son testarudos y en los baúles de la máquina de barro los pasajeros no saben adónde van, hay cocodrilos en el calor, hibernando.
Pero hay quien ve que el panorama está cambiando, que el coche ya no se conduce, que nadie se adelanta a lo obvio porque nunca nada ha sido más seductor.
-¡Ir!
-Sabemos hacer matemáticas y gimnasia, mirar el mar, respirar plástico.
Hagamos una revolución si queremos, pero no hay nada como estar en el coche.
-¿Dónde? -En el auto, en el auto.
Pero nada como estar en el coche, en el coche, en el coche. Pero nada como estar en el coche.
Vayamos directo, vayamos directo hasta el final.
No esperemos a que alguien cambie el mundo. Tenemos prisa, se nos acaba el tiempo.
Entramos porque somos atraídos por la luz.
-Aunque sea un descapotable, estamos metidos hasta el cuello, hasta el cuello.
Aunque es un descapotable, estamos metido hasta el cuello en él. Aunque es un descapotable, estamos metido hasta el cuello en él.
Aunque es un descapotable, estamos metido hasta el cuello en él.
Gracias, realmente, muy divertido.