Más canciones de ROSALÍA
Más canciones de Estrella Morente
Más canciones de Sílvia Pérez Cruz
Descripción
Intérprete asociado: ROSALIA, Estrella Morente y Silvia Pérez Cruz
Productora vocal, intérprete asociada, productora: ROSALÍA
Artista asociado: Estrella Morente
Intérprete asociado: Silvia Pérez Cruz
Intérprete asociado: Kyle Gordon
Violín, viola: Aaron Paris
Coro: Coro Flamenco Damas y Caballeros
Coro: L'Escolania De Montserrat.
Guitarra: Joselito Acedo
Guitarra: Óscar Lagos
Compositora y letrista: Rosalía Vila Tobella
Productor, compositor: Noah Goldstein
Productor, compositor: Dylan Wiggins
Productor vocal, ingeniero de grabación, compositor, productor adicional: David Rodríguez
Compositor: Pablo Díaz-Reixa
Compositor: Dani De Gómez
Productor, compositor, arreglista: Elliott Kozel
Productor adicional, mezclador: Jake Miller
Arreglista: Caroline Shaw
Organizado por: Macarines
Diseñador de sonido: Isaac Diskin
Diseñador de sonido: Daniel Cayotte
Diseñador de sonido: Harry Wilson
Diseñador de sonido: Tristan Hoogland
Ingeniero de mezcla: Manny Marroquín
Asistente de mezcla: Ramiro Fernández-Seoane
Asistente de ingeniería de mezcla: Francesco Di Giovanni
Ingeniero de masterización: Brian Lee
Ingeniero de masterización: Bob Jackson
Letra y traducción
Original
Tú y tu compare, de corazón, inseparables, pero algo pasó.
Había un kilo sin corte en tu cajón, de pura envidia alguien te lo robó.
Tu mejor amigo, el que tocaba la guitarra, ¿qué será lo que pasó?
, que de golpe la guitarra ya no sonaba y ni sonaba el teléfono.
No sería tan amigo cuando aflojó las cuerdas de la guitarra, de la primera al bordón, y ahí dentro metió el kilo, y igual que el kilo, mi hilo, él también desapareció.
Pero yo -todito te lo perdono.
-No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, -no. -Todito te lo perdono.
No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no.
-Todito te lo perdono.
-No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, -no. -Todito te lo perdono.
No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no.
Cuando dijiste: «Voy a bajar por tabaco», mirarme a los ojos fue tu hijo menor.
Le prometiste que no tardarías de vuelta y nunca volviste a cruzar el umbral de la puerta por la que te fuiste.
Pero yo sé que tú eres pa mí.
Yo sé que tú eres pa mí. Yo sé que tú eres pa mí.
Yo sé que vendrás a mí. Dice la calle que tú eres pa mí.
Dice quien sabe que tú eres pa mí. Se dice en la plaza que tú eres pa mí. Dile a tu madre que tú eres pa mí.
Todito te lo perdono. No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no.
Todito te lo perdono. No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no.
Todito te lo perdono.
No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no. Todito te lo perdono.
No, no, no, no, -no, no, no, no, no, no, no, no.
-La que no tiene sangre metida en las venas.
Primero viene el veneno y luego la pena.
La que piensa que puede escaparse del plan divino.
Y el que le está gritando del quinto al cuarto a su vecino.
La que siempre está dando muela y en habladurías.
El que nunca dice lo que piensa aunque debería.
La que me dejó a mí antes que dejar su botella.
La que se muerde los puños de rabia y la rabia la muerde a ella.
Cuando el poder pesa más que el amor, cuando el miedo está en ti y el deseo a tu alrededor.
El que mató a puñaladas y el pulso ni le tembló.
La de cuchillos tan hondos que enloqueció.
El que tiene alma de santo, pero sigue pecando.
Cuando has mentido por mentir o has mentido por tu verdad.
Cuando has querido -más de lo que Dios te ha querido dar.
-Anudar y desanudar, desnudarse y desnudar.
Para hacerlo como se debe, tres cosas necesitarás: fuego en las manos, ternura en los ojos y a mí presente en el lugar.
Técnicamente, eso sería un trío, pero si solo miro no contará.