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Descripción
Compositor Letrista: Domingo Antonio Edjang Moreno
Compositor Letrista: Willy González Cruz
Productor de estudio: El Chojin
Letra y traducción
Original
La diferencia real entre el día en el que te sientes capaz y ese en el que te crees que ya no puedes más está en cómo te sientes.
No está en tu capacidad, esa la tienes. Se mantiene exactamente igual.
Dudaron de mí y dudé de mí, porque creí que ellos sabían cosas que yo no sabía, hasta que vi que no tenían ni idea sobre mí. Y vi que enfrente no se abría un camino, sino mil.
Y sonreí porque entendí que ahí delante no había felicidad esperándome.
Tenía que ser yo quien la llevase desde aquí, desde ahora, desde este mismo instante, y olvidarme de que mi autoestima dependa de nadie. Prefiero gustarme a gustarte.
Sienta bien decirlo, pero creerlo de verdad es aún más grande.
No sabes lo que vales hasta que llegan los baches. Aprende de los planes que no salen.
Un nuevo yo despierta, un nuevo yo mejor de lo que era y con más fuerza.
Un nuevo yo que acepta que hay metas que le superan, pero que ante el problema no se rinde, se reinventa.
No se rinde aunque sí le apetezca, aunque dude y parezca que no merece la pena, porque la paz no la regalan y se pelea contra los que están fuera, contra tu propia conciencia, contra limitaciones y carencias autoimpuestas.
Un nuevo yo despierta cada transformación con más pasión y más cabeza, más sabio cuanto menos certezas, cuanto menos se queje y más compromiso le echa a no esperar la vida ideal e ir a por ella.
Así que si pretendes que me rinda, ten en cuenta que si hay una promesa que me representa es esta: jamás voy a dejar de trabajar por mis ideas.
Mi única meta es estar en paz con mi conciencia. Un nuevo yo despierta.
El viejo yo se me quedó pequeño. Decí lo siento, pero ya no quepo ahí dentro.
Siempre es un trauma deshacerse de lo viejo, pero ahí lo dejo y no volveré. Un nuevo yo despierta.
Con la puerta del pasado bien cerrada y con la mente más abierta.
Navegando en alta mar, en la penumbra. Ya no temo a pararme firme en la cubierta.
No pretendo decir que lo alcancé, pero abracé mi nueva mentalidad experta.
En el camino tendré mis desaciertos, pero algo es cierto: ya ni un desierto me desconcierta.
Nuevo yo con más ganas, con menos panas, con más ganas de traspasar tus membranas.
Con un fluido lirical intencional para tu lucha mental, porque la música sana.
Un nuevo yo surgió, en mi corazón algo emergió. Tengo más paz desde que aprendí a decir no.
El nuevo yo es un águila que vuela alto, porque allí los cuervos no tienen oxígeno.
Considérame alienígena si no encajo en tu mundo, pero no te pierdas mi nuevo episodio.
No te daré la otra mejilla siete veces, pero créeme que con amor venceré el odio.
Yao.
-Oye, Choyín. -Hermano.
Ya son veinticinco.
-Felicidades. -Gracias.
-Bendición y larga vida. -El nuevo yo despierta.
Redimido, man.
-Soy yo, soy yo. -Oh, man.