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Descripción
Compositor Letrista: Domingo Antonio Edjang Moreno
Compositor Letrista: Luis Ernesto Perea Valdés
Músico principal: El Chojin
Músico primario: prueba
Productor de estudio: El Chojin
Letra y traducción
Original
Solista, artista sin coristas que no sale en las revistas.
Me gasto todo en la pista como si fuera un turista. Voy subiendo de a poquito, igual que los alpinistas.
A lo lejos todavía se escuchan automovilistas.
Y yo como Picasso antes de que fuera cubista, no estoy siguiendo las reglas, estoy siguiendo las pistas.
Quiero dar en el blanco, tengo la estrategia lista.
No escribo con una pluma, es una espada de esgrimista. No soy el que tiene menos, ni soy el que tiene más.
No soy el que tiene freno, yo soy el que tiene gas.
Diario me habla el exorcista y me pregunta: ¿Cómo estás? Es que hay algunos demonios que no me dejan en paz.
Vienen caminando atrás, vienen cosas al acecho y yo no me siento mal, pero tampoco satisfecho.
Me ha tocado retirarme, pero no tiré la toalla, solo vine a prepararme para las demás batallas.
La vida quiere matarme, me tira balas y dardos. Tengo que cicatrizarme como
Deadpool y Guepardo.
Y yo que no soy superhéroe de esta macabra historieta, ya sé bien que Dios te ahorca, pero primero te aprieta.
Yo ya no quería pelea, quería aguantar la desplegada y ya cuando busqué el escudo nada más tenía la espada.
Dime qué más puedo hacer. No es mucho menos que nada.
Solo puedo pelear como una bestia acorralada.
El guerrero de la rima, apoyado en el poder de un micrófono camina.
Mi actitud está en la calma, hasta que toca sacar un hacha y se saca.
Yo fui el primero en ponerme esta soga en el cuello al permitir que quien le diera el valor fueran ellos. Aquello no acabó mal por los pelos, pero no salté.
No saltaré, lo prometo.
Soy un guerrero.
Conozco bien lo que es perder porque hay muchas veces que pierdo y no aprendo, pierdo las cosas por su nombre y sin rodeos.
¿Te he explicado por qué me quiero? Porque mi escudo es mi ego.
Cuando flaqueo, sus golpes duelen, si no, ni los siento.
Y no me gusta el dolor, lo tolero, pero si puedo, me cubro el culo y me lo alejo. Ahora tengo planes serios en vez de sueños.
Quiero dedicar mi tiempo a metas que llego.
Las pongo lejos, pero llego.
No confundo lo que puedo con lo que deseo.
La prisa es veneno y la soberbia, y dejarse llevar por los nervios.
Mi arma es mi calma. Con eso les venzo.
Mi peor amenaza es mi silencio. No soy perfecto, ni digo que yo sea un ejemplo.
Pon, pon, ponte en pie y ponte recto. La actitud no se negocia, es lo primero.
Escudos y armas, siempre el mismo juego.
El guerrero de la rima toma cada decisión con tensión, pero sin nervios.
Duermo con un ojo abierto, tengo enemigos en el suelo.
Me diste un golpe, fuiste mi espada.
El guerrero de la rima, apoyado en el poder de un micrófono camina.
Mi actitud está en la calma, hasta que toca sacar un hacha y se saca.