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Descripción
Productor: José de Castro
Escritor: Ramón Melendi Espina
Letra y traducción
Original
Hoy me he levantado y el dolor me ha apretado los dientes.
Por el pasillo me olía a café, pero de repente he caído en la cuenta de que no estás tú.
Me volví a la cama y apagué la luz.
Empezó pidiendo tiempo y el espacio que quería era casi exterior.
Ya sé que esto es ley de vida, pero más bien es vida sin ley.
Llueve, llueve, y como siempre, no a gusto de todos.
Llueve, llueve, y mientras nos mojamos como tontos.
Llueve, llueve, y en un simple charco a veces nos ahogamos.
Hoy me he vuelto a despertar sin ti, puedo acostumbrarme.
Lo que peor llevo es el olor que en mi alma dejaste.
Eras la flor más bonita de un jardín, lleno de maleza y ortigas sin ti.
Empezó pidiendo tiempo y el espacio que quería era casi exterior.
Ya sé que esto es ley de vida, pero más bien es vida sin ley.
Llueve, llueve, y como siempre, no a gusto de todos.
Llueve, llueve, y mientras nos mojamos como tontos.
Llueve, llueve, y en un simple charco a veces nos ahogamos.
Si soy cariñoso, dices que te agobio.
Si me alejo un poco, que paso de ti. Si te hago un regalo, dices que te compro.
Y si no lo hago, tengo algo por ahí. Si miro a una chica, te pones de morros.
Y si no me dices: «Deja de fingir».
El caso es que nunca sea a gusto de todos, siempre. . .
Llueve, llueve, y como siempre, no a gusto de todos.
Llueve, llueve, y mientras nos mojamos como tontos.
Llueve, llueve, y en un simple charco a veces nos ahogamos.