Más canciones de Melendi
Descripción
Batería: Enzo Filippone
Coro: Eva Durán
Bajo: José Vera
Guitarra: José Luis Ordóñez
Bajo: José Vera
Guitarra, Productor: José de Castro
Coro: La Dama
Percusión: Luis Dulzaides
Voz principal: Melendi
Arreglista: José de Castro
Compositor: Ramón Melendi Espina
Letra y traducción
Original
Ere' tan dura
Como la piedra de mi mechero
Me asaltan dudas
De si te quiero
Y eres tan fría
ay, como el agua
Que baja libre
de la montaña
Y no lo entiendo
fue tan efímero
El caminar de tu dedo en mi espalda dibujando un corazón
Y pido al cielo
que sepa comprender
Estos ataques de celos que me entran si yo no te vuelvo a ver
Le pido a la luna que alumbre tu vida
La mía hace ya tiempo que yace fundida
Con lo que me cuesta querer solo a ratos
Mejor no te quiero, será más barato
Cansado de ser el triste violinista que está en tu tejado
Tocando pa'l Inglés siempre desafinao
Eres tan tenue
como la luz que alumbra mi vida
La más madura
fruta prohibida
Tan diferente
y parecida
A la tormenta
que se llevó mi vida
Y no lo entiendo
fue tan efímero
El caminar de tu dedo en mi espalda dibujando un corazón
Y pido al cielo
que sepa comprender
Estos ataques de celos que me entran si yo no te vuelvo a ver
Le pido a la luna que alumbre tu vida
La mía hace ya tiempo que yace fundida
Con lo que me cuesta querer solo a rato
Mejor no te quiero, será más barato
Cansado de ser el triste violinista que está en tu tejado
Tocando pa'l Inglés siempre desafinado
Le pido a la luna que alumbre tu vida
La mía hace ya tiempo que yace fundida
Con lo que me cuesta querer solo a rato
Mejor no te quiero, será más barato
Cansado de ser el triste violinista que está en tu tejado
Tocando pa'l inglés siempre desafinado, y
Mientras rebusco en tu basura
Nos van creciendo los enanos
De este un circo que un día montamos
Pero que no quepa duda
Muy pronto estaré liberado
Porque el tiempo todo lo cura
Porque un clavo saca a otro clavo
Siempre desafinado, y
Mientras rebusco en tu basura
Nos van creciendo los enanos
De este circo que un día montamos
Pero que no quepa duda