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Descripción
Ingeniero de Masterización: Carlos Hernández
Ingeniero de Mezcla: Carlos Hernandez
Desconocido: Carlos Hernández
Masterer, Mezclador, Grabador: Carlos Hernandez
Guitarra: David Escudero
Bajo: José Vera
Bajo: José Vera
Productor: José de Castro
Batería: Mario Carrión
Arreglista: José de Castro
Compositor: Pablo Moro
Letra y traducción
Original
Él pasaba la vida en hoteles de una noche.
Ella lo perdió todo en el asiento trasero de un coche. Él siempre dijo, ay, que tenía una historia que contar.
Ella no tenía nada y aquel día decidió escuchar.
Él se asomaba, ay, al escote de la soledad y en el mismo bar donde ella convertía sus sueños en humo.
Y él siempre dijo, ay, que debía de quedar algo donde algo hubo.
Ella se abandonaba al paraíso de un placer artificial.
Él se acercó preguntándole su nombre.
Ella pensó: «Para sí, sé amable, pero no hay ganas de hombres».
Y él insistió: «Tengo una casa llena de comodidades», y ella contestó: «Así está mi corazón».
Ella dijo que cada historia tiene su final y he aprendido a no volver la vista atrás.
Él le dijo: «No te asustes si hoy no quiero amar, si esta noche solo quiero despertar contigo y nada más, y nada más, y nada más, y nada más».
La noche entraba para iluminar el cuarto.
Ella se desnudaba ayudada de otras manos.
Él besó el oscuro porto que dibujaban sus labios. Ella recorrió el espacio vacío que dejaban sus brazos.
Él intentó memorizar todo su cuerpo para poder disponer de aquel placer en cualquier otro momento.
Ella intentó darle un sentido a todo aquello.
Él mintió piadoso y necesitado: «Claro que te quiero».
Ella despertó desnuda y sola encima del colchón, tratando de recordarle, si no en la mente, en los muslos.
Él quizá estaría preguntándole su nombre a otra mujer.
Ella se vistió tranquila y salió de aquel hotel.
Ella dijo que cada historia tiene su final y he aprendido a no volver la vista atrás.
Él le dijo: «No te asustes si hoy no quiero amar, si esta noche solo quiero despertar contigo y nada más, y nada más, y nada más, y nada más».
Ella dijo que cada historia tiene su final y he aprendido a no volver la vista atrás.
Él le dijo: «No te asustes si hoy no quiero amar, si esta noche solo quiero despertar contigo y nada más, y nada más, y nada más, y nada más».