Más canciones de İmpala
Descripción
Hay en ese sonido un sabor a óxido y lluvia fresca, como si una carta vieja se hubiera mojado, pero aún así se pudiera leer hasta la última letra. En él, la terquedad y el cansancio comparten una misma taza, y ambos fingen que todo está bajo control. Las palabras suenan firmes, pero entre líneas hay un ligero eco de quienes alguna vez fueron el sentido. Todo parece decidido desde hace mucho tiempo, pero en cuanto el viento recorre el asfalto mojado, la memoria vuelve a repetirse. Palabras: Impala Ritmo: Şakir Beatz Violín: Aysima Guitarra: Femrez Mezcla/Masterización: Impala Portada: Impala Grabación: Agarta Music
Letra y traducción
Original
Hep aynı gibi. Ya. Vazgeçtim bak senden.
Artık ismini anmaz bu dudaklar senin.
Ama bir yağmur seni söyler inadına.
Ne olur gitme deme bana. Çürümüşlük, kapışmışlık öyle hemen geçmez.
İnersin isteyince Tanrı durak seçmez. Düşüyorsan bak haklıya fazla hareket etme.
Ama üşüyorsan orayı bilmem ölüler yatak seçmez.
Bana ilham verir yaşadıklarım ve arkadaşlarım. Gözümden düşer elbet bir gün bütün taşıdıklarım.
Ve artık haz da vermez oldu tanıştıklarım. Tanıdım insanı, büyüttü alıştıklarım.
Savaştım hayatla, safımı karıştırmadım. Yönümü değiştirmedim, öfkemi yatıştırmadım.
Kopardım balkonumda güneşi gölgeleyen sarmaşıkların.
Hep kırıktı kalbim ama yapıştırmadım. Sözümü henüz bitirmedim. Beni yanlış anlama.
Bir gün anlayacaksın beni o vakit sakın darılma. Duramazsın olacak olanın önünde alınma.
Kalırsan aynı yerde çürürsün zamanla.
Vazgeçtim bak senden.
Artık ismini anmaz bu dudaklar senin.
Ama bir yağmur seni söyler inadına.
Ne olur gitme deme bana.
Traducción al español
Siempre es lo mismo. Sí. Mira, me rendí contigo.
Estos labios ya no mencionarán tu nombre.
Pero una lluvia te avisa por despecho.
Por favor no me digas que no vaya. La podredumbre y las contiendas no desaparecerán rápidamente.
Puedes bajar cuando quieras, Dios no elige una parada. Si te estás cayendo, tienes razón, no te muevas demasiado.
Pero si tienes frío, no conozco ese lugar. Los muertos no eligen una cama.
Mis experiencias y mis amigos me inspiran. Un día, todas las cosas que llevo seguramente se perderán de mi vista.
Y la gente que conocí ya no me daba placer. Conocí a la persona, creció con las cosas a las que me acostumbré.
Luché con la vida, no mezclé bandos. No cambié de dirección, no calmé mi ira.
Arranqué la hiedra que daba sombra al sol en mi balcón.
Mi corazón siempre estuvo roto, pero no lo logré. Aún no he terminado mi discurso. No me malinterpretes.
Un día me entenderás, entonces no te ofendas. No puedes parar, no te ofendas ante lo que sucederá.
Si te quedas en el mismo lugar, te pudrirás con el tiempo.
Mira, me rendí contigo.
Estos labios ya no mencionarán tu nombre.
Pero una lluvia te avisa por despecho.
Por favor no me digas que no vaya.