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Descripción
Huele a gasolina, a "Martini" de menta y a ese momento en que la noche decidió que era hora de que el amanecer tomara el control. En el viejo Cadillac aún se conserva el calor de rodillas ajenas, pero en el asiento trasero ya está vacío de nuevo. La ciudad parpadea con luces desde abajo, y en algún lugar, detrás de las ventanas de cristal, vive alguien que hace mucho dejó de esperar.
Y todo parece claro: el pasado hace mucho que se fue por el carril contrario, pero con solo mirar hacia el barrio antiguo, algo hace clic por dentro, como un encendedor viejo. Romance borracho, un cigarrillo a punto de acabarse y un intento de olvidar que, al parecer, fracasó de nuevo.
Letra y traducción
Original
Siempre quise ir a L. A.
, dejar un día esta ciudad, cruzar el mar en tu compañía.
Pero ya hace tiempo que me has dejado y probablemente me habrás olvidado. No sé qué aventuras correré sin ti.
Y ahora estoy aquí sentado en un viejo Cadillac de segunda mano, junto al Melielle y a mis pies mi ciudad.
Y hace un momento que me ha dejado aquí en la ladera del
Tibidabo, la última rubia que vino a probar el asiento de atrás.
Quizás el Martini me ha hecho recordar: Nena, ¿por qué no volviste a llamar?
Creí que podía olvidarte sin más y ahora al rato ya ves.
Y al irse la rubia me he sentido extraño, me he quedado solo fumando un cigarro. Quizás he pensado: nostalgia de ti.
Y desde esta curva donde estoy parado, me he sorprendido mirando a tu barrio, me han atrapado luces de ciudad.
El amanecer me sorprenderá dormido borracho en el
Cadillac, bajo las palmeras luce solitario y no estás tú, nena.
Y dice la gente que ahora eres formal y yo aquí borracho en el
Cadillac, bajo las palmeras luce solitario y no estás tú, ¡nena!
El amanecer me sorprenderá dormido borracho en el
Cadillac, bajo las palmeras luce solitario y no estás tú.
Y dice la gente que ahora eres formal y yo aquí borracho en el
Cadillac, bajo las palmeras luce solitario y no estás tú, ¡nena!
¡Nena!
Y no estás tú.
Nena, no estás tú.
Oh, no estás tú.
Oh, nena, no estás tú. Oh, nena, nena, nena, no estás tú.
Que nunca estás tú.
Y no estás tú.
Que nunca estás tú.
Que nunca, que nunca, que nunca, que nunca, que nunca, que nunca, que nunca, que nunca, que nunca, que nunca, que nunca, que nunca, que nunca, que nunca. Ay, nena.
Nunca, nunca estás tú.