Más canciones de Umberto Tozzi
Descripción
Productor: Gianluca Tozzi.
Compositor: Umberto Tozzi
Compositor: Giancarlo Bigazzi
Letrista: Umberto Tozzi
Letrista: Giancarlo Bigazzi
Letra y traducción
Original
Non sono stato mai più solo di così.
E molto ma vorrei che fosse presto lunedì.
Come gli altri insieme a me per fare la città.
Come gli altri chiusi in sé che si aprono al sole come fiori quando si risvegliano, si rilassano, quando escono, partono, arrivano.
Ci somigliano angeli e avvoltoi.
Come specchi gli uni ai vuoti perché gli altri siamo noi.
I muri vanno giù al soffio di un'idea.
Allah come Gesù in chiesa dentro una moschea.
E gli altri siamo noi.
Lidiacamente eroi lasciamo indietro pezzi di altri noi che si aspettano e si chiedono perché nascono e subito muoiono. Forse a Londra, forse in
Africa ci sorridono di malinconia.
Tutti vittime e carnefici e tanto prima o poi we are all the same.
Quando cantano, quando piangono gli altri siamo noi, siamo, noi siamo noi.
We are all the same.
Quando nascono, quando muoiono gli altri siamo noi, siamo, noi siamo noi.
Noi che stiamo in camper o in deserti, in appartamenti e di tranquillità, lontani dagli altri ma tanto prima o poi gli altri siamo noi.
We are all the same.
Sì, gli altri siamo noi fra le idiote in blu, ragazze in farmacia che ormai non ce la fanno più, famiglie di operai licenziati dai robot e zingari dell'est in riserve di periferia.
Siamo tutti vittime e carnefici e tanto prima o poi gli altri siamo noi.
In Estonia, in Sudafrica gli altri siamo noi, siamo, noi siamo noi.
We are all the same.
Quando parlano, quando sperano gli altri siamo noi, siamo, noi siamo noi.
We are all the same.
Traducción al español
Nunca he estado más solo que esto.
Y mucho pero ojalá fuera el lunes temprano.
Como los demás junto conmigo para hacer la ciudad.
Como otros encerrados en sí mismos que se abren al sol como flores cuando despiertan, se relajan, cuando salen, se van, llegan.
Los ángeles y los buitres se parecen a nosotros.
Como espejos unos para otros porque los demás somos nosotros.
Las paredes se derrumban con el aliento de una idea.
Alá como Jesús en la iglesia dentro de una mezquita.
Y los demás somos nosotros.
Los héroes lidianos dejamos atrás pedazos de otros que esperan y se preguntan por qué nacen y mueren inmediatamente. Tal vez en Londres, tal vez en
África nos sonríe con melancolía.
Todos somos víctimas y verdugos y tarde o temprano todos somos iguales.
Cuando cantan, cuando otros lloran somos nosotros, es, somos nosotros.
Todos somos iguales.
Cuando otros nacen, cuando mueren, son nosotros, son, somos nosotros.
Nosotros que nos quedamos en campers o en desiertos, en apartamentos y en tranquilidad, lejos de los demás pero tarde o temprano somos los otros.
Todos somos iguales.
Sí, los demás somos nosotros entre los idiotas de azul, las chicas de la farmacia que no pueden más, las familias de trabajadores despedidos por robots y los gitanos del Este en las reservas suburbanas.
Todos somos víctimas y verdugos y tarde o temprano somos los demás.
En Estonia, en Sudáfrica los demás somos nosotros, somos, somos nosotros.
Todos somos iguales.
Cuando hablan, cuando otros esperan que seamos nosotros, es que somos nosotros.
Todos somos iguales.