Más canciones de Hermanos Espinoza
Descripción
Productor: Joel Espinoza
Productor: Leonel Espinoza
Compositor Letrista: Abraham Reyes Pérez
Compositor Letrista: Joel Espinoza
Compositor Letrista: Daniel Hernández Rangel
Letra y traducción
Original
Malamente para ustedes, nunca le voy a parar.
Yo sé que a muchos les duele y así tiene que pasar. El progreso que he logrado lo hice junto a mi carnal.
Sigo firme y bien humilde y eso es gracias a mi apá.
Dios conmigo siempre va y eso lo puedo confirmar. He andado en lo profundo y no quiero regresar.
Dicen que hablo de lo mismo, pues es todo lo que sé. Batallar y superarme y mucho dinero hacer.
Vida buena me he llevado porque nunca me rendí. Por lo malo que ha pasado, algo bueno aprendí.
Siempre con la fe de sobra en mi Dios que está aquí.
Yo nunca he podido solo, mi familia estuvo ahí. No, no soy normal, no sé qué me pasa.
Pues le chingas más cuando hay hambre en casa.
No, no soy normal, no sé qué me pasa.
Pues le chingas más cuando hay hambre en casa.
En los brazos y en la espalda va cromado el corazón.
Y en ratos de relajo pesco un vuelo pa Japón. Inspirado, motivado, siempre ven al chavalón.
Porque mi gente es de jale, no criaron a un huevón.
El huracán en las calles de Macallen lo verán. Negro con golpes de verde neón siempre brillarán.
El anillo con el sello endiamantado puesto va. Y una cruz endiamantada siempre me acompañará.
Batallando, batallando, así tuve que empezar.
Pero poquito a poquito todo lo vine a lograr. Nunca he confiado en mi suerte, Dios aquí me hizo llegar.
Pacas, pacas van llegando y no dejan de llegar.
No, no soy normal, no sé qué me pasa.
Pues le chingas más cuando hay hambre en casa.
No, no soy normal, no sé qué me pasa.
Pues le chingas más cuando hay hambre en casa.
El garaje ya va lleno, otro tengo que armar. Un ocho dos F8 y un RS de veinte.
Los carros que he soñado, todos los pude comprar.
Gracias a Dios que mi jale muchos frutos vino a dar. Dicen que soy alguien malo y eso no lo sé por qué.
Creo que se han agüitado porque los rebasé. Tan solo de veinticuatro y muchas cosas que logré.
Lo que ahorita ando buscando no todos pueden tener.
Amigos tengo muy pocos y la neta en verdad. Muchos solo quieren comer de mi plato nada más.
Y lo entiendo, pero ¿cómo es que eso me pueda pasar? Nunca se hablaron conmigo, ya déjenme de chingar.
No, no soy normal, no sé qué me pasa.
Pues le chingas más cuando hay hambre en casa.
No, no soy normal, no sé qué me pasa.
Pues le chingas más cuando hay hambre en casa.
Jehová es mi luz y mi salvación. ¿De quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida. ¿De quién he de atemorizarme?
Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón.
Aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado. Amén.