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Descripción
Compositor Letrista: Mohamed Sharif Fernández Méndez
Compositor Letrista: Diego Gil Fernández
Productor de estudio: Gordo del Funk
Productor de estudio: Bombony Montana
Ingeniero de mezcla: Gordo del Funk
Ingeniero de Masterización: Javier Roldón (Vacuum Studios)
Compositor Letrista: Luis Cortés
Ingeniero de mezcla: Bombony Montana
Letra y traducción
Original
Dicen que en el amor siempre pierde lo bueno.
Tú cuéntale a tu madre lo que quieras de mí. Te quise de más, pero pa' ti fui menos.
Y aún así me duele que no -estés aquí.
-No me hablen de amores, que todas las flores que fui regalando las dejaron morir.
Con todos mis valores, aciertos y errores, poquito a poco construí mi jardín.
Ah, yeah. Diosa de cristal, saciaste mortal.
Instinto animal con tu cascabel.
Sigo en la espiral, preso del ritual, del milagro de sal que escondes en tu piel.
Tú fuiste mi puñal y fuiste mi corona, fuiste la pasión de un corazón que besa y te traiciona.
De mi pecho me has arrancado una flor y ahora en lugar de tu amor hay un dolor que se perfecciona.
Y aun así, ya sabes que nunca huyo, que menos la razón, todo es tuyo. Suena nuestra canción, yo bailo y me destruyo.
Llévate el corazón, pero déjame el orgullo.
Perdí lo que tuve, no me queda nada. Vuelvo a los lugares donde fui feliz.
Tan solo tu ausencia me logró enseñar que todo lo que empieza también tiene fin.
No me hablen de amores, que todas las flores que fui regalando las dejaron morir.
Con todos mis valores, aciertos y errores, poquito a poco construí mi jardín.
Ella era enredadera, la musa del jardín salvaje en la pradera, jazmín que prolifera al sur de sus caderas.
Loca, yo conocía flores sobre la acera, pero en su dulce boca brotaba la primavera.
Los pétalos se abrían ligeros de algarabía y cantaban los jilgueros sus llantos por bulerías.
Nacían los primeros versos de la poesía, el día que una mujer a un hombre sonreía.
Matriarca, en sus ojos moría el horizonte.
Yo que fui monarca y polizonte, cuando llegue la parca, que me lleve la barca de Caronte al arca de la tierra santa del sacro monte.
Perdí lo que tuve, no me queda nada. Vuelvo a los lugares donde fui feliz.
Tan solo tu ausencia me logró enseñar que todo lo que empieza también tiene fin.
No me hablen de amores, que todas las flores que fui regalando las dejaron morir.
Con todos mis valores, aciertos y errores, poquito a poco construí mi jardín.
No me hablen de amores, que todas las flores que fui regalando las dejaron morir.
Con todos mis valores, aciertos y errores, poquito a poco construí mi jardín.
¡Oya! ¡Oya,
Unikete!