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Descripción
Voz: Los Delincuentes
Productor: Josema García-Pelayo
Coro: Juan José Calvo
Productor: Los Delincuentes
Percusión: Luis De La Tota
Arreglista, Compositor: Diego Pozo 'Ratón'
Compositor: Marcos Del Ojo Barroso 'El Canijo'
Compositor: Miguel Ángel Benítez Gómez
Letra y traducción
Original
¡Ay, qué calor!
To' el mundo vale el cuento de yo me lo pago, yo me lo invento y me parece cosa de carajote. ¡Esta es versión gay!
Cosa de carajote y por eso he decidido yo quitarme las migas del bigote. ¡Las migas del bigote!
Y a la luz del Lorenzo, yo desayuno a lo fresco una tosta con mermelada.
Son las tres de la tarde y no quiero ni acostarme. Canijo, ¿tú qué quieres? Quiero invitarte. . .
Yo quiero invitarte a un huevo duro y a una rodaja que de tomate.
Tú solo quieres quererme cuando tú quieras, ay, cuando huelen los naranjos y la sangre se tartera.
Tú solo quieres quererme y en primavera, ay, pero yo no soy Pinocho, que el corazón tiene de madera.
Vino
Papá Noel la noche de Nochebuena y me dejó un regalito junto a la candela.
Y cuando yo lo vi, pensé que al abrir vi que era una planta de hierbabuena. ¡Hierbabuena, hierbabuena!
Hierbabuena pa'l puchero, hierbabuena pa' la versa, hierbabuena, yo te meriendo, hierbabuena pa' la cena.
Los aires son suspiros que vienen de mi maceta, flor de naranja me trae por esta cuenta.
Tú solo quieres quererme cuando tú quieras, que cuando huelen los naranjos y la sangre se tartera.
Tú solo quieres quererme y en primavera, ay, pero yo no soy Pinocho, que el corazón tiene de madera.
¡Canijo!
Tú solo quieres quererme cuando tú quieras, que cuando huelen los naranjos y la sangre se tartera.
Tú solo quieres quererme y en primavera, ay, pero yo no soy Pinocho, que el corazón tiene de madera.
Tú solo quieres quererme cuando tú quieras, que cuando huelen los naranjos y la sangre se tartera.
Tú solo quieres quererme y en primavera, ay, pero yo no soy Pinocho, que el corazón tiene de madera.
Tú solo quieres quererme cuando tú quieras, que cuando huelen los naranjos y la sangre se tartera.
Tú solo quieres quererme y en primavera, ay, pero yo no soy Pinocho, que el corazón tiene de madera