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Descripción
Letrista, Compositor: Jesús Martínez Sal
Letra y traducción
Original
Burning the town, give me the rizzla. Queda tanto por ver.
Falling down, siente mi prisma pa' que te ayude a vencer.
Feel the ground, prende el calor de la pista. Más de uno quiere entrar, pero no sale en la lista.
Turn it up, my way to feel the drop. Llegan los soldiers del reggae again.
Con el fuego en las pupilas, yeah. Yo sé que me miras, mentiras me tiras, sé.
Este juego de la vida se vive y se escribe por impulsos, te avisé.
Tantas tareas pendientes no revisé. Una lección por cada uno de los caminos que pisé.
De todas las que en tus brazos regalé todo mi ser.
Del infierno de tus caricias, paraísos divisé.
Y ni sé cómo se fue la calma sin tu aliento.
Voy a quemar el mundo desde dentro y fumémonos el viento.
Y ni sé cómo se fue la calma sin tu aliento. Fumémonos el viento.
Burning the town, give me the rizzla. Queda tanto por ver.
Falling down, siente mi prisma pa' que te ayude a vencer.
Feel the ground, prende el calor de la pista. Más de uno quiere entrar, pero no sale en la lista.
Turn it up, my way to feel the drop. Llegan los soldiers del reggae again.
Algo dentro gritaba, quería salir. Se negaba a sentir por miedo a sufrir.
La vida es corta y distraerse de lo que no aporta te hará arrepentirte de no saber ser feliz. Volví a verme en otro desliz. No aprendo a ser un salvaje.
Desde el día en que nací crecí sin miedo.
To' lo conocí, le di consuelo con extraños engaños. Me hice incapaz de mis anhelos.
Aprendí que debo enfrentarme a lo que me aterra. Nada teme aquel que a nada se aferra.
Alimentando el amor, no la guerra, dejo huella en la tierra.
Aprendí alimentando el amor, no la guerra, dejar más huella en la tierra.
Burning the town, give me the rizzla. Queda tanto por ver.
Falling down, siente mi prisma pa' que te ayude a vencer.
Feel the ground, prende el calor de la pista. Más de uno quiere entrar, pero no sale en la lista.
Turn it up, my way to feel the drop. Llegan los soldiers del reggae again.
Una mañana vi cómo la ciudad ardía.
Fui por el papel, lo prendí y comprendí que mis ojos cansados no creen lo que quieren hacernos creer.
Harto de ver a los grandes pisar a los más vulnerables por miedo a caer.
El pueblo se va a levantar cualquier día, cansado de siempre perder.