Descripción
El tiempo parece haberse detenido entre la sombra y la luz, donde la oración suena al ritmo del beat y la confesión huele a humo y sudor. El mundo se divide entre quienes van por el camino recto y quienes hace tiempo aprendieron a sobrevivir al límite, sin pedir permiso. Aquí no se escriben leyes, se sienten: en cada mirada, en cada respiración bajo el parpadeo de las farolas. La música es como una verdad pesada, pronunciada en un susurro en la oscuridad. Hay orgullo, culpa y una extraña nobleza, lo mismo que crece del barro pero no pierde la forma. E incluso cuando el mundo se derrumba bajo el estruendo del bajo, queda en él un ritmo severo, constante, inevitable, como los pasos de quien conoce el valor de cada día.
Letra y traducción
Todavía no se ha añadido la letra de esta canción.