Más canciones de David Bisbal
Más canciones de Luciano Pereyra
Descripción
Los labios son como una trampa, donde en el fondo brilla la promesa de amor, pero solo pica el tonto. Demasiado dulce, demasiado suave para ser verdad. Huele a calor, vino y desgracia, una mezcla que hace que el corazón pierda la guardia más rápido de lo que la razón puede decir "alto". Y luego solo quedan sentimientos carbonizados y el pensamiento irónico: ¿quién iba a saber que el amor podía venir con la advertencia "no acercarse sin protección"?
Letra y traducción
Original
Peligrosa, tu boca cuando dice amar es peligrosa.
Sabe que mi debilidad son tus ojos, son tus besos.
No me puedo escapar. Perdido en tus labios gruesos que me queman.
Y al final entendí, tarde, pero entendí que en tu sexo no hubo ni un poco de amor.
Ya te agendé como la peligrosa, flor de mentirosa, sin corazón.
A esa boquita dulce no le creo más nada, porque da lindos besos pero no sabe cómo sentir amor.
Ya te hiciste fama de peligrosa.
Me usaste y me rompiste el corazón.
De esa boquita dulce ya no quiero más nada.
Me diste solo sexo y nunca me diste amor.
Fuiste la única, la que yo más amé, una satánica. Y yo me obsesioné.
Y al final solo buscaste pasar el rato, no más.
Una satírica malvada, fuiste cínica para engañarme y seducirme con habilidad, con la piel caliente y el alma llena de maldad.
Y al final entendí, tarde, pero entendí que en tu sexo no hubo ni un poco de amor.
Ya te agendé como la peligrosa, flor de mentirosa, sin corazón.
A esa boquita dulce no le creo más nada, porque da lindos besos pero no sabe cómo sentir amor.
Ya te hiciste fama de peligrosa.
Me usaste y me rompiste el corazón.
De esa boquita dulce ya no creo más nada. Me diste solo sexo y nunca me diste amor.
Dulces besos que me amargan el corazón y el alma.
Tus labios gruesos que me dan angustia, dolor, me matan.
Con rencor y con vino tinto, de este cruel laberinto nunca me van a sacar.
Peligrosa, tu boca cuando dice amar es peligrosa.
Sabe que mi debilidad son tus ojos, son tus besos.
No me puedo escapar. Perdido en tus labios gruesos que me queman.
Y al final entendí, tarde, pero entendí que en tu sexo no hubo ni un poco de amor.
Ya te agendé como la peligrosa, flor de mentirosa, sin corazón.
A esa boquita dulce no le creo más nada, porque da lindos besos pero no sabe cómo sentir amor.
Ya te hiciste fama de peligrosa.
Me usaste y me rompiste el corazón.
De esa boquita dulce ya no quiero más nada.
Me diste solo sexo y nunca me diste amor.
-Dale, Lucho. -Me diste solo sexo y nunca me diste amor.
-Dale, hermano. -Me diste solo sexo y nunca me diste amor.