Más canciones de Toni Anzis
Descripción
En algún lugar arriba, una bestia de acero vuelve a cortar el cielo: pesada, indiferente, con un rugido en el corazón y una misión a bordo. Y cada uno de sus movimientos parece borrar de la faz de la tierra la canción de alguien, la risa de alguien, la esperanza de alguien. Aquí no se trata de heroísmo ni de victoria. Aquí se habla del cansancio del planeta mismo por las ambiciones humanas. Cuando incluso la pintura del avión parece culpable y la gravedad, cómplice. Pero en medio de esta maldición suena una extraña bendición: una voz sin armas, sin bandera, sin orden. La voz que aún cree que se puede ser escuchado sin matar.
Letra y traducción
Original
Maldito sea ese avión.
Y el piloto que lo lleva.
Maldito aquel que lo inventó.
Sus alas, sus ruedas.
El metal de su motor.
El minero y la cantera.
La pintura y el pintor.
La gravedad por la que vuela.
Maldigo su sombra camino a la guerra.
Maldigo el miedo que gobierna y la paz del vencedor.
Maldigo la sangre que mancha la tierra.
Maldigo el himno que resuena por encima del amor.
Maldita sea la misión.
El teniente y la bandera.
Maldito el héroe y su galón.
La patria, la frontera.
Cada bala y cargador.
El soldado en la trinchera.
Toda bomba que robó almas a un Dios.
Muera el que fuera.
Maldigo la gloria de los ganadores.
Maldigo el sol cuando se pone sobre la desolación.
Maldigo la vida que siembra la muerte.
Bendigo a todo el inocente que se armaba con su voz.
Y el mundo cobarde que mira a otra parte lleva las manos manchadas de culpa y de hambre.
¿Dónde están todos que no se oye nadie?
Tan solo un rumor suena en la calle.
Maldigo su sombra camino a la guerra.
Maldigo el miedo que gobierna y la paz del vencedor.
Maldigo la sangre que mancha la tierra.
Maldigo el himno que resuena por encima del amor.
Maldigo la gloria de los ganadores.
Maldigo el sol cuando se pone sobre la desolación.
Maldigo la vida que siembra la muerte.
Bendigo a todo el inocente que se armaba con su voz.