Más canciones de Fito y Fitipaldis
Descripción
La foto vieja en la cartera ya casi se ha deshecho, pero no me atrevo a tirarla. Es como un pequeño portal hacia donde el sol aún brilla, incluso si la luz va en contra. Parece que alguien aquí sobrevivió a una catástrofe con una asombrosa sensación de dignidad: como si todo se hubiera derrumbado, pero de entre los escombros asoma un dragón con un pañuelo, que aún es capaz de llorar y bromear sobre sí mismo. La canción suena como una conversación con el pasado, en la que los rencores ya se han desvanecido y solo queda una ligera sonrisa: sí, todo fue inoportuno, inapropiado, absurdo, pero, carajo, tan humano. Y esa sinceridad te da una sensación de calidez por dentro, como si alguien hubiera colocado cuidadosamente una coma donde antes había un punto.
Letra y traducción
Original
Una vieja foto en la cartera que se fue rompiendo de tanto mirar.
Soy el dragón que llora siempre a su princesa, que cerró los ojos para imaginar.
Que estabas tú, yo siempre a contraluz.
Duró solo un instante, pero te pude ver.
Si acaba mal, me puedo acostumbrar.
Ya sé que fue un desastre, pero me vino bien.
Sé que lo que nada cuesta no vale la pena.
Todo es tan vacío, tan vulgar.
Solo se salvó esta foto, tú dejaste huella.
Cerraré los ojos para recordar.
Que estabas tú, yo siempre a contraluz.
Duró solo un instante, pero te pude ver.
Si acaba mal, me puedo acostumbrar.
Ya sé que fue un desastre, pero me vino bien.
La mentira que brotó de una promesa.
Un momento inoportuno de sentirse bien.
Si alguien me pregunta ahora qué es lo que tuve que hacer, aprendí a poner las comas, eso tuve que aprender.
Que estabas tú, yo siempre a contraluz.
Duró solo un instante, pero te pude ver.
Si acaba mal, me puedo acostumbrar.
Ya sé que fue un desastre, pero me vino bien.
Que estabas tú, yo siempre a contraluz.
Duró solo un instante, pero te pude ver.
Si acaba mal, me puedo acostumbrar.
Ya sé que fue un desastre, pero me vino bien.