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Descripción
Hay días así: la luz parpadea, los pensamientos se dispersan y parece que la propia vida se ha cubierto ligeramente de polvo de museo. Pero en algún lugar entre el cansancio y el sueño nace la utopía: una casa muy, muy lejos, cortinas pesadas y aterciopeladas, aire tranquilo, sin voces extrañas. El mundo fuera de la ventana puede estar enloqueciendo, en el apartamento de al lado hay sus propios dramas y baúles llenos de secretos, pero dentro todo está organizado a su manera. Aquí se puede simplemente ser. Sin papel, sin explicaciones, sin necesidad de brillar. Solo luz suave, lluvia en el cristal y la sensación de que, por fin, todo está en su lugar.
Letra y traducción
Original
Hay días que se me apaga la luz. Me siento una pieza de museo.
Ya no tengo que cargar con esta cruz. Tiene que cumplirse to' lo que deseo.
Una casa lejos, como en Singapur.
Cortinas y sábanas de terciopelo.
En la que vivimos solos yo y tú. En la que yo existo solo cuando quiero.
Una, una, una.
Singapur,
Singapur.
En la, en la, en la, en la, en la que hubo terciopel.
En el bloque de la cristalera azul, en el cinco una vieja mató a un perro y se dice que lo guarda en un baúl. En la calle está cayendo un aguacero.
Una casa lejos, como en Singapur. Cortinas y sábanas de terciopelo.
En la que vivimos solos yo y tú.
En la que yo existo solo cuando quiero.
Una, una, una.
Singapur,
Singapur. En la, en la, en la, en la, en la que hubo terciopel. Singapur.
Singapur,
Singapur.