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Descripción
A veces la vida misma te da una guía de supervivencia, no en la caja del teléfono, sino en algún lugar entre el café de la mañana y el inesperado "después de todo, no está tan mal". Ahí está escrito: cargar menos cosas innecesarias a la espalda, poner canciones con más frecuencia en lugar de pensamientos ansiosos y no disculparse por la alegría. Parece que esta es la versión adulta de la libertad: cuando te permites ser quien siempre fuiste, solo que un poco más sabio y con zapatos cómodos. La canción suena como el sol de la mañana que se filtra en la habitación a través de cortinas mal cerradas: cálida, persistente y un poco descarada. Parece que guiña el ojo: "Bueno, ¿listo para volver a vivir según tus propias reglas?" Y dan ganas de asentir, abrir la ventana más de par en par y tararear algo sobre lo genial que es a veces simplemente no complicar las cosas.
Letra y traducción
Original
Lo primero es vivir sin domingos.
Aprender a perder sin perder.
A cantar y a sufrir sin testigos.
A brindar sin nombrarte después.
Recordarme que el alma se limpia y que el tiempo dirá la verdad.
Y si una tarde los dos nos cruzamos, fingir que ya me da igual.
He fabricado un manual de instrucciones para salir adelante, para encender mi sonrisa. Quitarme la mochila de las preocupaciones.
Hacer cada mañana lo que manden mis canciones. Volver a ser yo mismo.
Vivir a la aventura y no pedir permiso para hacer lo que me gusta. Vivir a mi manera.
No malgastar el tiempo. Nombrar mi consentido, a ese que vive en mis espejos.
Reconstruir mis alas. Vivir volando alto.
Cantando por el mundo canciones del arrebato.
Lo tercero, vivir sin culpables.
El amor no es un juicio penal.
A veces se gana perdiendo y otras veces se pierde y ya está.
Descubrí que el mejor equipaje es llevar menos peso al andar.
Que el abrazo sincero de un niño vale más que un palacio en el mar.
He fabricado un manual de instrucciones para seguir mi camino, para abrocharme a la vida.
Quitarme la mochila de las preocupaciones.
Hacer cada mañana lo que manden mis canciones. Volver a ser yo mismo.
Vivir a la aventura y no pedir permiso para hacer lo que me gusta. Vivir a mi manera. No malgastar el tiempo.
Nombrar mi consentido, a ese que vive en mis espejos. Reconstruir mis alas. Vivir volando alto.
Cantando por el mundo canciones del arrebato.
Ay, ay, ay, ay, ay.
He fabricado un manual de instrucciones -para salir adelante. -Adelante, Antonio.
Para encender mi sonrisa.
Quitarme la mochila de las preocupaciones.
Hacer cada mañana lo que manden mis canciones. Volver a ser yo mismo.
Vivir a la aventura y no pedir permiso para hacer lo que me gusta. Vivir a mi manera. No malgastar el tiempo.
Nombrar mi consentido, a ese que vive en mis espejos. Reconstruir mis alas. Vivir volando alto.
Cantando por el mundo canciones del arrebato.
Vamos saliendo. Vamos saliendo.