Más canciones de Espíritu System
Más canciones de ROSSA
Más canciones de diego vega
Descripción
La luz que buscaste durante mucho tiempo en otros, de repente se descubre justo debajo de la piel. No deslumbrante: propio, reconocible, como si siempre hubiera estado esperando a que dejaran de esconder los ojos. El mundo ya no parece un lugar de lucha; más bien, es una pista de baile bajo la luna llena, donde todo ha coincidido: la respiración, el ritmo y la certeza de que lo que viene será aún más brillante. Suena como el momento en que dejas de pedir permiso al destino. Cuando ya no tienes que demostrar que eres digno, simplemente sigues adelante, y cada paso brilla como si polvo de estrellas se hubiera esparcido por el aire.
Letra y traducción
Original
Al final encontré lo que siempre busqué.
Tan llenita de luz que me enfría la piel.
Tan cerquita de mí y no lo pude ver.
Tan llenita de luz que me enfría la piel.
Un reflejo que casi olvidé.
Tan bonito, siempre estuvo ahí.
Ya no te da pena y qué más da.
Nunca me paré a contemplar.
Aunque pase el tiempo, se clava un pensamiento, una ambición tan grande que me trajo hasta aquí.
Y en mitad de esta noche y con la luna llena, comprendo que todo ello siempre fue para mí.
El tiempo se acaba y no puedo parar.
Y aunque se pase el tiempo, se clava un pensamiento, una ambición tan grande que no me deja dormir.
Y en mitad de esta noche y con la luna tan llena, comprendo que todo ello siempre fue para mí.
No quiero que pare para mí y encima se hace tarde.
Miro de espaldas todo lo que está por venir. El brillo de mis ojos me dice que es tan grande.
Agarro el pelo, está escrito para mí. Y ahora empiezo el desfile.
Paso en paso y subiendo con la acera.
Mirando al cielo sin marearme. Mirando al cielo donde hay diamantes.
Al final encontré lo que siempre busqué.
Tan llenita de luz que me enfría la piel.