Más canciones de La Oreja de Van Gogh
Descripción
Hay recuerdos que huelen a sal y sol, incluso si llevas mucho tiempo viviendo entre el asfalto. No se desvanecen, simplemente se esconden, como una vieja carta encontrada entre las páginas de un libro. En ella está el mismo mar, el mismo viento y los ojos de alguien en los que había demasiada luz para un solo verano.
A veces, la vida se convierte en una sucesión de «deberías» y «ya es hora», pero basta con escuchar una melodía familiar para volver a tener veinte años, sentir la arena pegada a la piel y que el tiempo parece estar dispuesto a esperar. Porque hay historias que es imposible olvidar, aunque hayan pasado cincuenta años. Simplemente porque en su momento hicieron el mundo un poco más bonito.
Letra y traducción
Original
No sé si aún me recuerdas.
Nos conocimos al tiempo tú, el mar y el cielo quien me trajo a ti.
Abrazaste mis abrazos vigilando aquel momento aunque fuera el primero y lo guardara para mí.
Si pudiera volver a nacer te vería cada día amanecer sonriendo como cada vez, como aquella vez.
Te voy a escribir la canción más bonita del mundo.
Voy a capturar nuestra historia en tan solo un segundo.
Un día verás que este loco de poco se olvida por mucho que pasen los años de largo en su vida.
El día de la despedida de esta playa de mi vida te hice una promesa volverte a ver así más de cincuenta veranos hace hoy que no nos vemos ni tú, ni el mar, ni el cielo, ni quien me trajo a ti.
Si pudiera volver a nacer te vería cada día amanecer sonriendo como cada vez, como aquella vez.
Te voy a escribir la canción más bonita del mundo.
Voy a capturar nuestra historia en tan solo un segundo.
Un día verás que este loco de poco se olvida por mucho que pasen los años de largo en su vida.
Y te voy a escribir la canción más bonita del mundo y voy a capturar nuestra historia en tan solo un segundo.
Y un día verás que este loco de poco se olvida por mucho que pasen los años, por mucho que pasen los años de largo en tu vida, tu vida, tu vida.