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Descripción
A veces, el silencio es más fuerte que cualquier palabra. La casa parece ser la misma: las paredes, la cama, la taza sobre la mesa. Solo que el aire es diferente, denso, como si fuera de cristal, y en él aún flota la risa de alguien que hace tiempo que se ha apagado. La memoria, como un gato obstinado, no se va, aunque la puerta esté abierta de par en par.
Hay momentos en los que dejar ir significa amar, no olvidar. Cuando el dolor no es un enemigo, sino simplemente una prueba de que fue real. Porque algunas almas no se despiden, simplemente aprenden a estar cerca de otra manera.
Letra y traducción
Original
Se apagan las luces, se para el reloj
Nos roban el tiempo, se llega el adiós
La luz de tus ojos no vuelve a brillar
Ninguno quería, pero no queda más
Y ahora que la vida me obliga a perder
Tengo que soltarte y duele entender
Y aunque llore y vuelva a llorar
Nunca va a ser suficiente ni será
Y aunque el tiempo pueda pasar
No te olvido ni te quiero olvidar
Porque hay almas que jamás se soltarán
La casa vacía, el frío de la habitación
La cama tendida y nadie en el sillón
Y ahora que la vida me obliga a perder
Tengo que soltarte y me duele entender
Y aunque llore y vuelva a llorar
Nunca va a ser suficiente ni será
Y aunque el tiempo pueda pasar
No te olvido ni te quiero olvidar
Porque hay almas que jamás se soltarán
Y aunque llore y vuelva a llorar
Nunca va a ser suficiente ni será
Y aunque el tiempo pueda pasar
No te olvido ni te quiero olvidar
Porque hay almas que jamás se soltarán
Porque hay almas que jamás se soltarán