Más canciones de Zetazen
Descripción
El amor a veces no se parece a un beso bajo la lluvia, sino a un salto hacia lo desconocido, con las rodillas magulladas, las manos temblorosas y una extraña calma interior. Cuando todo a tu alrededor te susurra «no vale la pena», y tu corazón responde «ya es demasiado tarde». Aquí no hay héroes perfectos, solo dos personas que tienen miedo, pero que se sienten atraídas la una por la otra con más fuerza que por la seguridad. Un poco de locura, un poco de fe y cien cicatrices de regalo, pero a cambio, vida. Porque amar en nuestros tiempos es realmente un acto para valientes.
Letra y traducción
Original
Claro que me asomé.
Es grande el potencial que ganar, pero es que hay tanto que perder.
Yeah.
Un golpe más y no me levanto. La vida está heavy últimamente.
Voy a saltar si es que es el momento. Yo y las cien cicatrices de mi piel.
Y es que el corazón me ha dolido tanto. Esto me dio el coraje y me hizo fuerte. Déjame que lo intente.
A día de hoy quererte te valiente.
Un salto de fe.
No tengo miedo de entregarte lo que a nadie, siempre y cuando tú lo hagas también.
De ti depende un salto de fe.
Esto me dio coraje y me hizo fuerte. Déjame que lo intente.
A día de hoy quererte te valiente. Un salto de fe.
Viéndome, de los cien que te rodean están mirándome, de las cien que me merodean están mirándote.
Hasta pobre diablo que no quiera mirarlo ve. Y tú subiendo la media, bajando la guardia.
Que no te quisieras enredar tiene gracia.
Todo lo que se esfuerza no puede tener magia, pero a ti se te cumple todo lo que presagias.
Ya no quiero nada más que lo que a mí me haga bien. Lo que ya he vivido me tiene tan rota la sien.
Siempre fui la Z pero nunca estuve tan zen. Me puse a ciento setenta y dejé todo en el arcén.
Dime a ver si tú saltas, salto. Le corto a las diez con la que esté hablando.
Tú ya sabes quién soy, yo sé que estás pensando.
Entre el vértigo de estar a quien lo doy el fango y tú con este chulapo de la mano, qué bonita te ves.
Y ya te habré comido veintidós veces este mes.
Yo que no siempre lo hice elegante, pero ya ves, lamiéndome el cobre y algunas heridas leves.
Y yo que ya sé qué es lo que quieres, pero temes. Y que lo permites como el que acepta que llueve.
Yo no sé qué es lo que tienes, pero lo tienes. Un golpe más y no me levanto.
La vida está heavy últimamente. Voy a saltar si es que es el momento.
Yo y las cien cicatrices de mi piel. Es que el corazón me ha dolido tanto.
Esto me dio el coraje y me hizo fuerte. Déjame que lo intente. A día de hoy quererte te valiente.
Un salto de fe.
No tengo miedo de entregarte lo que a nadie, siempre y cuando tú lo hagas también.
De ti depende un salto de fe.
Esto me dio coraje y me hizo fuerte. Déjame que lo intente.
A día de hoy quererte te valiente. Un salto de fe.