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Descripción
En las relaciones siempre hay un momento en el que las discusiones se vuelven más fuertes que la respiración del otro. Y de repente te das cuenta de que es más fácil callar con un beso que con otro argumento. La canción suena como un intento de recuperar esa chispa, no con palabras, sino con el cuerpo, las caricias, la cercanía. Aquí no hay lugar para los rencores ni la lógica, solo el calor que debe derretir el frío que se ha instalado entre los dos.
La bachata, sin embargo, añade un poco de ironía a todo esto: como si incluso las peleas más complicadas pudieran ahogarse en un baile en el que los pasos se descoordinan, pero el ritmo sigue adelante. Y que dejen el drama para la mañana, porque por la noche se decide algo completamente diferente.
Letra y traducción
Original
Shh.
Ni recuerdo la última vez que tú y yo hicimos el amor.
La cama piensa que somos hermanos y aquello gemidos en silencio.
Ay, excitante, mami, ver en tu mirada niveles de pasión.
Yo tan solo con guiñar tu ojo, un diluvio en tu cuerpo.
Cuando evitaba estorbar a los vecinos, te tapaba la boca.
Todas las noches tu erotismo me invitaba elevándome a la gloria.
Silencio, cálmate.
Hoy no se discute, no me lleves la contraria, ya que extraño verte en desnudez.
Hace tiempo no te beso el cuello, baby, después de tus senos siente más placer.
Si es que surge un argumento, escoge tú la posición. Puedes acabar primero.
Ódiame mientras me tengas adentro.
Con tu boca cállame.
Deja la decencia y disimulo. Ven, desquítate, lo juro, aprovéchate.
Quiero que de mí tú te despidas para así marcharme pronto y venirme otra vez.
Si es que surge un argumento, escoge tú la posición. Puedes acabar primero.
Ódiame mientras me tengas adentro.
Ay.
¿Qué lo que? Ey.
Es mi primera bachata, mami.
Con sentimiento.
Oye, yo sé que tenemos problemas, mi amor, pero bailando las cosas se resuelven.
Ay, yo no sé, mami, cuándo fue que esto se enfrió.
Necesito tu calor.
Respírame en donde fallé, cómo sucedió. Ven, pégate y explícame cómo está fue.
Ay, yo no sé, mami, cuándo fue que esto se enfrió. Valora más nuestra vivencia, olvida el drama.
Respírame en donde fallé, cómo sucedió. Si no me sé lo hablas mejor grítame en la cama.
Cuando evitaba estorbar a los vecinos, te tapaba la boca.
Todas las noches tu erotismo me invita elevándome a la gloria.
Silencio, cálmate.
Hoy no se discute, no me lleves la contraria, ya que extraño verte en desnudez.
Hace tiempo no te beso el cuello, baby, después de tus senos siente más placer.
Si es que surge un argumento, escoge tú la posición. Puedes acabar primero.
Ódiame mientras me tengas adentro.