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Descripción
El amor en esta canción es como saltar al agua con los ojos cerrados. Al principio da miedo, porque la memoria nos trae recuerdos de decepciones pasadas, pero de repente aparece alguien que nos devuelve esa sensación de seguridad que habíamos olvidado. Y entonces el miedo desaparece, y solo queda el deseo de cogernos de la mano y seguir adelante, aunque los pasos tiemblen.
Aquí no hay promesas grandilocuentes sobre la eternidad y el cosmos, todo es más sencillo y cálido. La tierra se convierte en el cielo, el beso en fuego y el abrazo en ese lugar donde por fin se puede dejar de fingir ser fuerte. Un poco ingenuo, pero por eso mismo sincero: porque a veces la felicidad realmente comienza con el simple hecho de que alguien no se ha ido.
Director de fotografía: Kazuki Endo
Fotografía: Jesús David Barranco
Producción/anuncio publicitario: Vicente Garibay Lizano
Montador: Kenji Tanno
Maestro: Alex Rojas
Maquillaje: Mario Navarro.
Sonido: Ushmal Álvarez
Colorista: Gabriel Auaci
Personal: Emilio Pérez Mora / Rodrigo Patino
1.º AC: Ricardo Bedolla
2.º AC: Jorge Alberto Robles
Minimóvil: César Emmanuel Ramírez
Localización: Roberto Ramos Molina
Director: Dylan René
Gerente personal: Alin Soto
Letra y traducción
Original
No quiero pasar la vida pensando en ti.
No quiero seguir este camino si no es junto a ti.
No quiero saber qué es despertar y que no estés aquí.
Sabía que ibas a ser tú desde que te vi.
Contigo quiero estar, pero temo entregar.
La he pasado mal.
Pero tú me das eso que ya no hay, que es seguridad.
Tú y yo vamos a hacer lo que siempre soñamos, juntos y de la mano aunque sientas miedo de entregarte, amor.
Qué bonito es encontrar el cielo aquí en la tierra.
Eres el fuego que quema y me llena a mí de pura tentación. De sentir tus manos.
-De sentir tus manos. -De sentir tus labios.
Y poder besar tu piel.
Mi amorcito.
Contigo quiero estar, pero temo entregar. La he pasado mal.
Pero tú me das eso que ya no hay, que es seguridad.
Tú y yo vamos a hacer lo que siempre soñamos, juntos y de la mano aunque sientas miedo de entregarte, amor.
Qué bonito es encontrar el cielo aquí en la tierra.
Eres el fuego que quema y me llena a mí de pura tentación. De sentir tus manos.
-De sentir tus manos. -De sentir tus labios.
Y poder besar tu piel.