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Descripción
Escena nocturna, donde el aroma de perfumes caros y el olor a neumáticos quemados se superponen: tacones de Carolina Herrera, el brillo de L'Amour y frases rápidas en dos idiomas que suenan como un código para escapar. Aquí se mezclan el lujo de Mercedes y las calles del «barrio»: el glamour y el riesgo van de la mano, y parece que un solo error puede convertir la fiesta en un problema con luces intermitentes.
La sensación de atracción es cada vez más intensa, no tanto una declaración de amor como un intercambio comercial de miradas y promesas para una noche. La música parece aumentar la adrenalina: ritmo acelerado, breves «prrr» y «brr», gestos atrevidos y olor a libertad; dan ganas y miedo al mismo tiempo. En las palabras hay patetismo, verdad callejera y un poco de alarde sobre los regalos, que lo deciden todo.
Hay en ello una cálida ironía: un poco de bravuconería traviesa, un poco de vulnerabilidad tras una aparente dureza. Las promesas brillan como pendientes de oro en un escaparate, pero al amanecer solo puede quedar el rastro de la diversión y el silencioso pensamiento de que toda la verdad no cabe en ningún Panamera.
Letra y traducción
Original
Bendición.
Oh.
Y es una ruina na' más que tu padre ya no me quiera.
Será que voy con traquetos, que llevan to'a la' cadena'.
Porque quizá tal vez se fueran esos besitos, mami, de malas maneras.
Tal vez quizá es que no quieras acordarte, mami, de esa bellaquera.
Prr, sonríe, esos ojitos hacen que me frise.
Mami, tira tacón Carolina Herrera, cuando te lame Robert tu piquera.
Y, mai, si no me quieres, dímelo ahora que yo tengo más mujeres. Dímelo ahora que no estoy en el trap.
Bellaqueamos y te choco detrás.
Y nos fugamos, baby, en Panamera, cruzamos fronteras.
Son empresarios traficantes, sus quedantes.
Eso es de nadie, tú conmigo vas a quedarte. Tú sabes, baby, rico vo'a tratarte.
Y es que tú eres mía y de nadie más.
Mamera, tú eres lego. Esta noche no te aguanto un fronteo.
No quieres dinero. Esta noche solo quiero un paseo.
Y zoom, zoom, ella, uh, a cómo mueve esa chapita, uh. Es imposible que te resista.
Porque quizá tal vez se fueran esos besitos, mami, de malas maneras.
Tal vez quizá es que no quieras acordarte, mami, de esa bellaquera.
Tú eres mala, me tienes de la ruina comprándote Victoria y Carolina pa' ti.
Estas prendas y este lujo, mami, aquí son gratis.
Si llamas llego rapid pa' darte un ñaqui, plaqui, plaqui, plaqui, plaqui to'.
Ese culito en la calle, mami, para el tránsito y tú me lo modelabas. Te comía el cuchi mientras que tú cocinabas.
Si me encuentra tu pai le digo que ya no sé nada de ti.
Pero disculpe, caballero, déjeme serle sincero.
Su hija no quiere polis, prefiere reggaetoneros que le escriban canciones y la lleven pa' la disco, que la tengan enganchá' por si alguien se pasa de listo. Es una ruina na' más que tu padre ya no me quiera.
Será que voy con traquetos, que llevan to'a la' cadena'.
Mientras se me trepa yo la toco, la toco, la toco.
Su toto y su culo lo exploto, lo exploto, la llevo a lo oscuro mientras me la cojo, la cojo, la cojo.
Dímelo ahora que no estoy en el trap. Bellaqueamos y te choco detrás.
Te di tan duro que rompió su hack.
La Percocet la puso a volar y se puso moja' y latí sin parar. La presión la puse a vibrar. Vente conmigo a la nave a volar.
Oh.
Vente conmigo a la nave a volar.
Porque quizá tal vez se fueran esos besitos, mami, de malas maneras.
Tal vez quizá es que no quieras acordarte, mami, de esa bellaquera.