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Descripción
Corre como si todo el mundo lo persiguiera, pero aún así se da vuelta para mirar al cielo y preguntarle si hay lugar para los soñadores. En cada línea se siente la prisa, cuando el tiempo se comprime en un puño y la respiración te recuerda que aún estás vivo, que aún puedes.
Es como el diario de viaje de una persona que se ha cansado de ocultar sus cicatrices, pero no de creer. Cientos de ciudades, rostros ajenos y propios, enemigos y amigos alrededor de una mesa, y todo ello solo como telón de fondo de la idea principal: vivir mientras haya aire, amar mientras haya fuerzas y no permitir que el veneno te convierta en piedra.
La música suena como una carrera por las calles nocturnas, con fuego en los ojos, con el corazón en los talones, pero con la obstinada esperanza de que, tras la siguiente curva, todo será real.
Letra y traducción
Original
Por eso quiero vivir y disfrutar la vida antes de irme a volar.
Por eso quiero sentir, yo sé que el tiempo está corriendo a velocidad.
Por eso quiero vivir entre el amor y el respeto que lo mío me da.
Tan solo quiero seguir corriendo y corriendo mientras la vida se va.
Sigo buscando mi verdad entre tanta mentira.
Si mis pulmones respiran, aún me queda vida. Otra partida y solo juego a ganar.
Luego regreso a mi hogar, donde nadie juzga ni vigila.
En cuanto salgo nunca tardo en ver mil centinelas, todos tensando su arco cuando ven que vuelas. Sé lo que valgo, ya os lo demostré.
Ahora traigo antorchas de fe por si el espíritu se me congela.
La vida pasa y queda mucho que hacer. Hay tantas bocas que besar, paisajes nuevos que ver.
Por eso dejo lo que duele derretirse. Si pasa el eclipse, una luz vuelve a aparecer.
Sigo nadando en lo profundo, mírame escarbando.
Los duendes que vienen aquí nunca pasan de largo.
Sé que la vida se va rápido y yo voy derribando cada muro -mientras ando, bro.
-Por eso quiero vivir y disfrutar la vida antes de irme a volar.
Por eso quiero sentir, yo sé que el tiempo está corriendo a velocidad.
Por eso quiero vivir entre el amor y el respeto que lo mío me da.
Tan solo quiero seguir corriendo y corriendo mientras la vida se va.
Nadie ha apagado esta llama, aunque muchos soplaron.
Hoy brilla por quienes me aman y quienes marcharon. Los que no aportaron nada pronto se tacharon.
En esta lista ya quedan pocos aliados.
Quiero hacer más y pensar menos, poner freno a esos venenos que me pudren y me quitan toda la energía.
Quiero hacer más y decir menos, sonreírle a cada pero, buscar a esos que vinieron porque me querían.
Constancia y fortaleza mental. Doy otro salto mortal. Solo hago clásicos como Beethoven.
Nada ni nadie va a empañarme el cristal. Pocos verán mi final. Yo cada día me siento más joven.
Solo tenemos una vida y por eso me exijo.
Dar el cien y no rendirme es un trabajo fijo. Yo escribo esto como un padre ve nacer sus hijos.
Yo sigo dando esperanza -como un crucifijo. -Y solamente tenemos una vida.
Yo la voy a vivir bien y la voy a vivir bien.
No me queda tanto tiempo para estar arrepentido ni quejándome, yo le voy a dar mi cien.
Si me conoces, sabes que yo lo doy todo por los míos.
Todo vale la pena, aunque a veces no sonrío.
Solo quiero que mi family nunca tenga que joderse como me jodí yo.
Entre el dinero y todas las cosas que quiero, pero sé que nunca voy a tener.
Mirando arriba, pensando si existe el cielo y si queda sitio para mí en él.
Mientras ahogo mis males brindando en bares entre noches de pasión y placer.
Entre ciudades donde aliados y rivales viven juntos compartiendo mi edén.