Más canciones de LIT killah
Más canciones de Gera MX
Descripción
Compositor: Mauro Román Monzón
Compositor: Gerardo Daniel Torres Montante
Productor: Estani
Ingeniero: Estani
Letra y traducción
Original
A nadie le gustan las despedidas. Oh, oh.
Sé que lo que hicimos no se te olvida. Oh, oh.
Los dos sabemos que no importa cuánto lo intentemos, no se nos da.
Estamos tirándole sal a la herida. Quizás te vea en otra vida.
Yo.
Tuve que decir adiós. Me volví tu martes 13.
Cuando casi te olvido, como un fantasma apareces. Oye, bebé, no me peses.
Dime ya cuántas veces haciendo el amor por nuestra cama amanece. Pasaron ya los meses. No te vi, llegó febrero.
Por ti mato, por ti muero. Siempre fuiste lo primero.
La avenida queda sola cuando cae un aguacero. Como haciendo reverencia, por ti me quité el sombrero.
Este love universal no dolió, me puso mal. Tal vez fue por otra vida que lo mantuvimos real.
A tus ojos y a tu boca tú sabes, le fui leal.
Ya no le llegan mis cartas a su código postal. Me preguntan que qué tal, yo pensando más o menos.
Si eres lluvia, yo me mojo. Si eres fuego, yo me quemo.
Mi teléfono prendido, marcando siempre te sueno. Oye, beba, ¿cómo estás? Quería escucharte de nuevo.
¿Sí, bueno?
A nadie le gustan las despedidas. Oh, oh.
Sé que lo que hicimos no se te olvida. Oh, oh.
Los dos sabemos que no importa cuánto lo intentemos, no se nos da.
Estamos tirándole sal a la herida. Quizás te vea en otra vida. Yeah.
No tengo tiempo pa' problemas, mami, cambia de tema.
No quiero despertarme cuando la alarma suena.
Ya viví más de una vez esta maldita novela y sé cómo termina, así que no quiero ver la secuela. Se cumplió el plazo, ya se nos rompió el lazo, ma.
No me lo dijo, pero para ella no valgo na'. No te hice caso, me está costando razonar.
Soy Michael Jackson, siempre haciendo un paso atrás.
Siempre la cago, pero sé que todo puede cambiar, aunque quizás te para cosa nueva.
Estoy con un pie adentro y otro afuera. Obvio que va a ser difícil, girl. A nadie le gustan las despedidas.
Oh, oh.
Sé que lo que hicimos no se te olvida.
Oh, oh. Los dos sabemos que no importa cuánto lo intentemos, no se nos da.
Estamos tirándole sal a la herida. Quizás te vea en otra vida.