Descripción
Las llamadas son como un hábito del que es imposible deshacerse. Parece que, en cualquier momento, el dedo volverá a marcar el número familiar, aunque allí ya hace tiempo que hay otras vidas y otras sonrisas. Por fuera, todo parece tranquilo y maduro, pero por dentro se agita una tormenta adolescente: se desea, se anhela, pero lo más doloroso es comprender que no se trata de amor, sino del pasado, que no desaparece de ninguna manera. Y sí, lo más difícil aquí no es pulsar el botón «llamar», sino la palabra «dejar ir».
Letra y traducción
Todavía no se ha añadido la letra de esta canción.